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Modalidad propia e intercultural: educación inicial en comunidades étnicas y campesinas

·Colegio y familia·6 min de lectura

Modalidad propia e intercultural: educación inicial en comunidades étnicas y campesinas

Modalidad propia e intercultural: educación inicial en comunidades étnicas y campesinas

La modalidad propia e intercultural es la forma en que el ICBF atiende la educación inicial de niñas y niños de comunidades étnicas y campesinas sin pedirles que dejen su cultura a la entrada. Cubre a mujeres y personas en estado de gestación y a niñas y niños hasta los 4 años, 11 meses y 29 días; en los territorios donde no existe oferta de educación preescolar, el grado de transición, puede llegar hasta los 5 años, 11 meses y 29 días. Su punto de partida no es el aula: es la comunidad, con sus autoridades tradicionales, sus sabedores y sus familias.

Para una familia, la pregunta práctica es otra: qué le ofrece este servicio a un niño de este territorio y cómo se accede a él. La respuesta empieza por entender que la modalidad no funciona como una sede que abre sus puertas a quien llegue, sino como un acuerdo con un colectivo que ya tiene sus propias formas de criar, cuidar y enseñar.

Qué significan las dos palabras del nombre

La palabra propia remite a lo que la comunidad reconoce como suyo: el territorio donde crece el niño, las prácticas de crianza que se repiten de una generación a otra, los valores que ordenan la vida diaria y las formas de vida que se comparten. La educación inicial, en este caso, no se sostiene en un contenido importado sino en ese acumulado que la comunidad ya posee y que considera valioso transmitir.

La palabra intercultural alude al encuentro. El servicio llega con una institucionalidad, con criterios técnicos y con obligaciones frente al derecho a la educación inicial, y ese encuentro solo funciona si la cultura local no queda como un adorno del programa sino como su base. De ahí que la atención se preste bajo criterios de pertinencia cultural, identidad, territorio y calidad, cuatro condiciones que se revisan juntas y no por separado.

El reconocimiento que hace la modalidad es explícito: las niñas y los niños son sujetos de derechos, seres sociales únicos, diversos y profundamente enraizados en una cultura.

A quién atiende y hasta qué edad

La cobertura está definida por dos variables: la pertenencia a comunidades étnicas y campesinas y la edad. El siguiente cuadro resume los rangos que publica el ICBF para esta modalidad.

GrupoEdad o condición
Mujeres y personas en estado de gestaciónDesde la gestación
Niñas y niños de comunidades étnicas y campesinasHasta los 4 años, 11 meses y 29 días
Niñas y niños sin oferta cercana de preescolar (grado de transición)Hasta los 5 años, 11 meses y 29 días

Ese último rango no es una extensión automática. Aplica cuando en el territorio no hay oferta de educación preescolar, de modo que la modalidad evita que un niño quede sin atención mientras espera un cupo que no existe cerca. Si usted vive en una comunidad donde sí hay grado de transición disponible, lo más probable es que el servicio se detenga en el rango de los 4 años, 11 meses y 29 días.

La comunidad como actor protagónico

En esta modalidad la comunidad no es el escenario donde ocurre la atención: es un actor con voz en la forma en que esa atención se organiza. El ICBF la entiende como un colectivo que comparte territorio, prácticas, valores y formas de vida, y sobre esa base define la participación activa de las autoridades tradicionales y el involucramiento de las familias.

En la práctica eso cambia el orden de las conversaciones. Antes de definir horarios, lugares o actividades, importa saber quién ejerce la autoridad en la comunidad, qué decisiones le corresponden y de qué manera se consulta. Los sabedores y las sabedoras ocupan un lugar propio en ese acompañamiento: son quienes sostienen el conocimiento que la comunidad considera fundamental para sus niños.

Las familias, por su parte, no aparecen como receptoras pasivas de un servicio. La modalidad las involucra en el cuidado y en la crianza, y reconoce a los cuidadores principales como parte del equipo que acompaña a la niña o al niño.

El buen vivir como horizonte

El propósito declarado es garantizar el derecho a una educación inicial pertinente, oportuna y de calidad, fortaleciendo la identidad cultural y la autonomía desde los primeros años de vida. A eso se suma el buen vivir, que en esta modalidad no es una consigna decorativa: ordena el desarrollo integral a partir del sentido de pertenencia a la comunidad.

Dicho de otro modo, el bienestar del niño se mide también por su relación con el territorio, con su gente y con las prácticas que lo rodean. Las niñas y los niños viven su derecho a la educación inicial desde su cultura y su territorio, acompañados por sus familias, sus cuidadores, las autoridades tradicionales y los sabedores. Esa es la diferencia central frente a un servicio que solo cumple con entregar un cupo.

Cómo acercarse al servicio

No hay una plataforma de inscripción en línea para esta modalidad; la oferta se organiza territorio por territorio. El orden que suele funcionar es el siguiente:

  1. Ubique la sede del ICBF que atiende su municipio o su comunidad y pregunte si la modalidad propia e intercultural está disponible en la zona.
  2. Pregunte quién ejerce la autoridad tradicional en la comunidad y cómo se coordina con el servicio; si usted no es de la comunidad, ese paso lo debe dar alguien que sí lo sea.
  3. Pida que le expliquen cómo se vinculan las familias, qué se espera de ellas y en qué espacios se toman las decisiones.
  4. Solicite por escrito el nombre de la modalidad, las edades que cubre en ese territorio y el lugar donde se presta la atención.
  5. Si le dicen que no hay oferta, pregunte por las demás modalidades de atención a la primera infancia disponibles en la zona y por el motivo del cierre o de la ausencia.

La información oficial de la modalidad está publicada por el ICBF en https://www.icbf.gov.co/modalidad-propia. Allí aparecen la descripción del servicio y los criterios de atención; si algún dato de su caso no coincide con lo que le dicen en la sede, pida que le señalen en qué documento se basa la respuesta.

Lo que conviene tener listo y preguntar

  • Los datos básicos de las niñas y los niños que va a vincular, incluida la edad exacta en meses, porque los rangos se cuentan por meses y días.
  • La confirmación de si su comunidad está cubierta por la modalidad propia e intercultural o si depende de otra modalidad.
  • El nombre de las autoridades tradicionales y de los sabedores que participan en la organización del servicio.
  • La respuesta escrita sobre el rango de edad que aplica en su territorio, sobre todo si el niño está cerca de los 5 años.
  • El lugar exacto donde se presta la atención y la forma de contacto de quien la coordina.
  • El enlace oficial https://www.icbf.gov.co/modalidad-propia, guardado o anotado en texto, para volver a consultar la descripción del servicio.

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